VIDA SURGE ENTRE CENIZAS
“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un solo hombre, y por medio del pecado la muerte, así la muerte pasó a
JESÚS pronunció estas sorprendentes palabras horas antes de Su crucifixión. Su paz no depende de las circunstancias externas, sino que las trasciende. Aunque Él da Su paz a cada creyente como un regalo, nuestra experiencia de ella está relacionada con nuestra fe en las siguientes verdades:
DIOS está en control de todo. Sin esta seguridad, el mundo es un lugar temible.
Él me ama y me verá a través de cada circunstancia, no importa cuán difícil o dolorosa sea.
Para tener la paz de CRISTO, debo entregarle mi vida. Cuando me aferre a mis caminos y planes, experimentaré confusión.
Tengo una perspectiva y comprensión limitada de mis circunstancias y los propósitos de DIOS para permitirlas. Sus objetivos para mí son mayores que mi comodidad inmediata.
El SEÑOR promete resolver todas las cosas para mi bien. Él está continuamente trabajando para transformar mi carácter a la imagen de CRISTO.
Debo vivir en sintonía con DIOS, caminando en el Espíritu y confesando y arrepintiéndome rápidamente del pecado.
Las Escrituras son mi fundamento para la paz. Aumenta mi confianza en la bondad del SEÑOR, me asegura que Él cumple Sus promesas y me recuerda Su soberanía sobre cada situación.
Lamentablemente, muchos cristianos viven toda su vida sin experimentar constantemente esta incomprensible paz. Tal vez la fe y la sumisión son los temas más desafiantes. Pero sólo cuando entreguemos el control de nuestras vidas a CRISTO y confiemos en s
Sus planes para nosotros, descubriremos un tranquilo descanso para nuestras almas.
Amado PADRE, enséñame a encontrar Tu paz, para que mi alma repose, sin importar la situación en la que me encuentre. En el nombre de JESÚS. Amén y Amén.
“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un solo hombre, y por medio del pecado la muerte, así la muerte pasó a
“Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que
“Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y con la puerta cerrada ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre que
“REPARTIR BONDAD” “Dichoso aquel que piensa en los pobres. En los días malos el Señor lo ayudará. El Señor lo cuidará y le dará