REPARTIR BONDAD
“REPARTIR BONDAD” “Dichoso aquel que piensa en los pobres. En los días malos el Señor lo ayudará. El Señor lo cuidará y le dará
Los huracanes, las inundaciones y los tornados han causado grandes pérdidas materiales y humanas en países que han experimentado estos desastres. Por esta razón algunos constructores han decidido edificar casas que son como fortalezas, con ventanas que pueden resistir grandes vientos, fuertes clavos para techos que sólo pueden ser cortados y muros que no sean movidos por los desastres naturales.
Algo similar sucede con nosotros, cada área de nuestra vida es una casa por construir. Cuando se presentan los problemas, es cuando vemos qué tipo de cimiento tenemos en cada una de ellas.
Si llevas una vida inestable y sientes que no hay respuesta ni cambio en ningún área, es porque estás edificando tu casa sobre la arena. Tal vez te desanimas fácilmente cuando llegan los problemas y sientes desfallecer, pensando que huir de esa situación es tu mejor salida.
El fruto que das, es el que refleja el cimiento en el que está construida tu vida.
Para que nuestra vida sea edificada sobre un cimiento fuerte, debemos tomar decisiones radicales que nos permitan crucificar todo lo que ofende a DIOS. Esto podría llevar tiempo porque hay que cavar hondo y se necesita de disciplina para tener estabilidad, pero si queremos subir un nivel más, debemos crear hábitos espirituales: La oración, la meditación de su Palabra y el congregarse; así cuando vengan los vientos de problemas puedas estar firme en tu fe.
Amado SEÑOR, gracias por Tu Bendita Palabra. Que siempre tengamos los mejores cimientos para poder edificar nuestras vidas sobre la roca fuerte que eres Tu. En el nombre de JESÚS. Amén y Amén.
“REPARTIR BONDAD” “Dichoso aquel que piensa en los pobres. En los días malos el Señor lo ayudará. El Señor lo cuidará y le dará
“Cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos”. (Santiago 2:10) “Dios es justo y… el que justifica
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de
“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada”.