REPARTIR BONDAD
“REPARTIR BONDAD” “Dichoso aquel que piensa en los pobres. En los días malos el Señor lo ayudará. El Señor lo cuidará y le dará
Lidiar con las emociones es un hecho de la vida. Mientras vivamos, experimentaremos una variedad de sentimientos y reacciones emocionales, y no debemos negar su existencia o sentirnos culpables por ello.
Sin embargo, necesitamos aprender a manejar nuestras emociones. Esto es más fácil cuando entendemos que no podemos confiar en ellas. De hecho, ellas pueden ser nuestro mayor enemigo. Satanás usa nuestras emociones contra nosotros para evitar que caminemos en el Espíritu.
Es tan importante saber que el SEÑOR nuestro DIOS que reside dentro de cada uno de nosotros es poderoso. Su poder dentro de nosotros nos permite superar nuestras emociones y ser guiados por Su inmutable Palabra y ESPÍRITU en lugar de nuestros sentimientos y emociones inestables.
La estabilidad espiritual y la madurez emocional no se dan de manera natural. Debes desearla con todo tu corazón y estar decidido a obtenerla. Cuando conviertes la estabilidad emocional en una prioridad, DIOS está más que dispuesto a ayudarte a manejar tus emociones.
Te animo a que busques esto hoy. ¡Disfruta de la estabilidad emocional y una vida alegre y victoriosa!
Amado SEÑOR, elijo buscar la estabilidad emocional, adaptarme a los cambios y circunstancias que coloques en mi vida, conforme a Tu voluntad y mantenerme siempre en la paz de calidad que solo Tu puedes brindarme. No quiero ser controlado por mis emociones, sino que quiero aprender a manejarlas adecuadamente Gracias por vivir en mí y ayudarme con Tu gran fortaleza. En el nombre de JESÚS. Amén y Amén.
“REPARTIR BONDAD” “Dichoso aquel que piensa en los pobres. En los días malos el Señor lo ayudará. El Señor lo cuidará y le dará
“Cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos”. (Santiago 2:10) “Dios es justo y… el que justifica
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de
“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada”.