REPARTIR BONDAD
“REPARTIR BONDAD” “Dichoso aquel que piensa en los pobres. En los días malos el Señor lo ayudará. El Señor lo cuidará y le dará
Si todas nuestras palabras son amables, los ecos que escucharemos también lo serán. La manera en que nos comportamos con los demás demuestra cuánto creemos en DIOS.
Las palabras son un asunto serio. Como creyentes, debemos considerar seriamente cómo usarlas. Necesitamos que las palabras empiecen a actuar a nuestro favor, así como DIOS lo hace. La Biblia dice que el SEÑOR usa palabras para llamar a las cosas que no son como si fueran (Romanos 4:17)
Como el apóstol Pablo dijo en 2 Corintios 4:13: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé nosotros también creemos, por lo cual también hablamos”.
Eso es importante. Lee ese versículo de nuevo: “nosotros también creemos, por lo cual también hablamos”.
Hay personas que hablan las palabras, pero no tienen la fe para respaldarlas, y como resultado fracasan en su vida espiritual. No llamaron las cosas que no son como si fueran, sino que las llamaron de la manera que deseaban que fueran.
Estos son dos aspectos muy diferentes. Las palabras pueden ser las mismas. Pero el sólo desear y esperar no cumplirán la tarea; hay que creer.
Empieza hoy a poner tanto tu boca como tu corazón en armonía con la Palabra. Deja de hablar según lo que ves y comienza a declarar y a creer las promesas de DIOS. Haz que el poder de las palabras actúe a tu favor.
Amado SEÑOR, dame la sabiduría de elegir en cada circunstancia, las palabras necesarias para transmitir el bien, a todos aquellos que me rodean. Permíteme también actuar de forma que el poder que guarda todo aquello que sale de mi boca, sea de bien en mi vida y en la vida de los que me acompañan. En el nombre de JESÚS. Amén y Amén.
“REPARTIR BONDAD” “Dichoso aquel que piensa en los pobres. En los días malos el Señor lo ayudará. El Señor lo cuidará y le dará
“Cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos”. (Santiago 2:10) “Dios es justo y… el que justifica
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de
“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada”.