“TIEMPO A SOLAS CON DIOS”
“En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía
Un día me desperté con un dolor de cabeza palpitante. Caminé con ese terrible dolor de cabeza casi todo el día, diciéndoles a todos los que conocía lo mal que me sentía, hasta que finalmente me di cuenta de que me había quejado la mayor parte del día y nunca me había tomado el tiempo para simplemente orar y pedirle a DIOS que tomara el control y me quitara el dolor.
Desafortunadamente, esa reacción es bastante típica para algunos de nosotros. Nos quejamos de nuestros problemas y pasamos la mayor parte de nuestro tiempo tratando de averiguar qué podemos hacer para resolverlos. A menudo hacemos todo menos lo único que se nos dice que hagamos en la Palabra de DIOS: pedir, para que podamos recibir y nuestra alegría sea completa.
Afortunadamente, DIOS quiere proveer todas nuestras necesidades. Tenemos el maravilloso privilegio de “pedir y recibir”, y siempre debemos orar como primera reacción a cada situación.
Amado SEÑOR, Te agradezco, en todo, sin importar las circunstancias, porque incluso de las pruebas que llegan a mi vida puedo sacar una lección o una bendición. Por ello deseo ser una persona más agradecida cada día y por ello te pido que me ayudes a alcanzar mi meta dándome la humildad para reconocer Tu grandeza y la obediencia para seguir Tu grandiosa voluntad. En el nombre de JESÚS. Amén y Amén.
“En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía
“Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe”. (1 de
“Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante