VIDA SURGE ENTRE CENIZAS
“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un solo hombre, y por medio del pecado la muerte, así la muerte pasó a
Abraham Lincoln, hablando a un grupo de Presbiterianos de Baltimore, con respecto a su vida con DIOS, en 24 de octubre de 1863:
“Yo siempre anhelé ser más dedicado a DIOS de lo que realmente soy. Sin embargo, en medio de las mayores dificultades de mi administración, cuando parecía no haber más recursos a buscar, coloqué mi confianza entera en DIOS, sabiendo que todo saldria bien y que Él decidiría por lo que era correcto.”
Nuestra vida es mucho más tranquila y victoriosa cuando entregamos en las manos del SEÑOR nuestras principales decisiones. Por más competentes que seamos, siempre hay la posibilidad de ir por caminos equivocados. Cuando, igual sentimos que somos capaces de decidir bien nuestros pasos, preferimos colocar todo delante del altar de DIOS, Él usa nuestra capacidad y conocimiento para llevarnos a grandes conquistas tanto materiales como espirituales. Sabemos que podemos todo, pero en CRISTO nuestro todo se torna aún mucho mayor.
Cuando enfrentamos
luchas difíciles y cuando nuestras fuerzas parecen insuficientes para vencerlas, la mejor dirección a tomar es buscar la dirección de DIOS. Él jamás perdió una lucha y seguros en Sus manos, nosotros también no perderemos ninguna. La derrota no hace parte del diccionario
del HIJO de DIOS. Somos siempre vencedores y los mismo tropezones y caídas del camino cooperan para nuestro bien y edificación espiritual. Siguiendo la dirección del SEÑOR, llegaremos a las victorias anheladas y, por fin, a la vida eterna con nuestro PADRE CELESTIAL.
Pongamos nuestra vida delante de CRISTO y podamos que el sea el que la gobierne.
Amado SEÑOR, gracias por ser nuestro pastor, nuestro gobernador, el amigo en quien podemos confiar siempre. Gracias por ayudarnos y auxiliarnos cuando las batallas se vuelven más duras. Gracias por abrazamos con dulsura y guiarnos, a Tu lado, en todas las situaciones,estaremos plenamente felices. En el nombre de JESÚS. Amén y Amén.
“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un solo hombre, y por medio del pecado la muerte, así la muerte pasó a
“Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que
“Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y con la puerta cerrada ora a tu Padre que está en secreto, y tu Padre que
“REPARTIR BONDAD” “Dichoso aquel que piensa en los pobres. En los días malos el Señor lo ayudará. El Señor lo cuidará y le dará